Escrito por el equipo de Alquemy a partir de proyectos propios. Revisado en septiembre de 2026. Quiénes somos.
Decidir qué se identifica
Un código puede identificar una referencia de producto, un lote, un número de serie, un paquete o una ubicación. Esas identidades cumplen funciones distintas. Antes de imprimir etiquetas conviene decidir qué necesita reconocer cada puesto y qué información debe quedar registrada en cada movimiento.
Conectar el escaneo con el proceso
Leer una etiqueta no registra por sí solo una operación correcta. Hay que definir si se está recibiendo material, trasladándolo, consumiéndolo en fabricación o preparando una entrega. La cantidad, la unidad y la ubicación también importan. En un proyecto con Odoo se debe comprobar qué recorrido cubren los módulos elegidos y qué adaptación necesita la operación concreta.
Probar en el puesto de trabajo
Las etiquetas y los lectores deben probarse con los materiales, distancias, iluminación y condiciones reales. Conviene incluir etiquetas deterioradas, productos parecidos, lecturas repetidas y trabajo con conectividad limitada. Una demostración debe explicar también cómo corregir una lectura errónea y quién puede hacerlo.
Evaluar el resultado
Para valorar la mejora se puede comparar un periodo anterior y otro posterior con el mismo criterio: tiempo de registro, ajustes necesarios o movimientos pendientes. Sin esa medición no corresponde atribuir un porcentaje de ahorro. La prioridad inicial es que el registro represente lo que ocurre en fábrica y almacén.